La segunda vuelta

Enviado por El Editor el Jue, 24/03/2011 - 12:07.

A estas alturas del partido, no cabe ninguna duda que tendremos una segunda vuelta. Pero todos nos preguntamos ¿Quiénes llegarán? Las encuestas especulan, los candidatos se acusan, los medios de información repiten, algunos desinforman, y la opinión pública sonríe. Sí, para nosotros, sonríe. Pero esa sonrisa, es un indicador de que algo se trae entre manos. La experiencia nos enseña a no creer sólo en las encuestas o en las inferencias estadísticas, mucho más cuando ellas no reflejan la percepción del común de la gente que sólo vive para trabajar. 

segunda vuelta

Craso error existe cuando se piensa que el elector, particularmente de los niveles sociales más bajos, ignora de la mentira, del teatro, de la soberbia, del alarde, de muchos de los candidatos.

En suma, es mejor pensar que ya no se le puede tomar el pelo, menos creerlo ingenuo. Y en esta percepción, ahora no están sólo los aspirantes a congresistas, sino también los candidatos al sillón presidencial. De allí que, a cual mejor, tratan de que las encuestas les favorezcan en una eventual segunda vuelta.

Castañeda le gana a Toledo. Toledo le gana a Fujimori. Fujimori le gana a Castañeda. Son las probabilidades más pintadas. De los restantes, de acuerdo a las especulaciones, sólo Humala “podría” pasar a la segunda vuelta, y que Kuczynski “no despega”.

UN POCO DE HISTORIA.

En las Elecciones presidenciales de 1962 y 1963, cuando se salía de la dictadura encabezada por Nicolás Lindley, Belaúnde (1962) estuvo cerca de ganar las elecciones, siendo superado por décimas de puntos por el candidato del APRA Víctor Raúl Haya de la Torre. Pero el ejército llevó a cabo un golpe de Estado contra el saliente presidente Manuel Prado, a pocos días del escrutinio. Convocándose luego a nuevas elecciones en 1963, en las que Belaúnde consiguió ser electo presidente en coalición con los democristianos y con el apoyo oficioso del Partido Comunista. Luego de la dictadura de Velasco, Belaúnde ganó nuevamente las elecciones en 1980, en primera vuelta.

En las elecciones presidenciales del 14 de abril de 1985

Alan García - APRA obtiene el 53.1% de la votación con lo cual le gana a Alfonso Barrantes Lingán, quien obtuvo el 24.7%. Este, dada la diferencia de votos obtenidos en la Primera Vuelta, declina y no se realiza la segunda vuelta. Alan García gana la presidencia en primera vuelta.

En las elecciones presidenciales del 8 de abril y 10 de junio de 1990

Alberto Fujimori - Cambio 90, con el 29.2% pasa a la Segunda Vuelta junto con Mario Vargas Llosa, quien obtuvo el 32.6%. Finalmente Fujimori es elegido en segunda vuelta con el 62.4% contra el 37.6% de Vargas LLosa. Alberto Fujimori gana la presidencia en segunda vuelta.

En las elecciones presidenciales del 9 de abril de 1995

Alberto Fujimori - Cambio 90, con el 64.3% vence a Javier Pérez de Cuéllar - Unión por el Perú, quien obtuvo apenas el 21.5%. Alberto Fujimori gana la presidencia en primera vuelta.

En las elecciones presidenciales del 9 de abril y 28 de mayo de 2000

Alberto Fujimori - Perú 2000, obtiene el 45.82% y Alejandro Toledo - Perú Posible, el 36.97%, pasando ambos a la segunda vuelta, venciendo finalmente Fujimori con el 51.20% contra apenas el 17.68% de Toledo. Alberto Fujimori gana la presidencia en segunda vuelta.

En las elecciones presidenciales del 8 de abril y 3 de junio de 2001

Alejandro Toledo - PP , con el 36.51% y Alan García - APRA, con el 25.77%, pasan a la segunda vuelta, ganando la presidencia Toledo con el 53.1% contra el 46.9% de García. Alejandro Toledo gana la presidencia en segunda vuelta.

En las elecciones presidenciales del 9 de abril y 4 de junio de 2006

Alan García - APRA obtiene el 20.41% contra el 25.69% de Ollanta Humala, en primera vuelta. García gana las elecciones al obtener en segunda vuelta el 52.62% contra el 47.38% de Humala. Alan García gana la presidencia en segunda vuelta.

COLOFÓN POPULAR

Estos sucesos nos demuestran que la voluntad del pueblo nunca tuvo un esquema de decisiones. No vota por programas, sino por personas, por caudillos. Pero tampoco antepone un criterio de evaluación, y si lo hace es completamente relativo. No le interesa el pasado. Nos atrevemos a decir que utiliza el “voto sentimental”. Belaúnde regresa después de un mal primer gobierno y vuelve a salir elegido: Una reivindicación contra el golpe militar que sufrió. Fujimori, que en su segundo gobierno consiente un entorno corrupto, sigue contando con el apoyo para un frustrado tercer período: Era el chinito trabajador. Alan García realiza un catastrófico primer gobierno y nuevamente vuelve a salir elegido: Era mejor que tener a Ollanta Humala.

Entonces la lectura de estos acontecimientos nos debe prevenir de que, al margen de intenciones de votos, con o sin cédula, el pueblo elector puede darnos una nueva lección. Las condiciones se están dando para ello. La presente campaña electoral se está caracterizando por conocer de los candidatos: antecedentes delictuosos, conductas frívolas, relaciones mafiosas, líos y peleas internas en los partidos políticos, etc, etc. A lo cual, se suman las limitaciones personales y las evidentes inexperiencias de algunos de ellos. El pueblo pareciera estar cansado de este escenario.

Dentro de este contexto, nada raro sería que candidatos aparentemente “sin opción” sean los finalmente favorecidos por el pueblo elector. De allí que creemos que no nos debe sorprender que la terna de candidatos que pueden pasar a la segunda vuelta estén entre: Alejandro Toledo, PPK y Ollanta Humala.

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