Una urgencia entre varias urgencias

Enviado por Sebastián Heredia E. el Lun, 18/04/2011 - 22:45.

En la literatura sobre Inversión Extranjera Directa y Derrames de Tecnología o Productividad, es casi un consenso la necesidad de contar con un capital humano idóneo como condición de la realización de esa externalidad positiva. Es decir, una condición para que las empresas locales se beneficien de la superioridad tecnológica y productiva de las empresas extranjeras, es que la fuerza de trabajo de las primeras (y la sociedad toda) tenga la capacidad de absorber los nuevos conocimientos que se generan . ¿En promedio, tenemos esa condición en el Perú? La respuesta rápida y casi unánime de todos será que no, dado el estado de nuestra educación. Sin duda, una respuesta acertada. Sin embargo, ¿en qué medida nuestro capital humano no está a las alturas de las circunstancias? Veamos.

inadecuada fuerza de trabajo

  1. Los canales para ello son varios. Por citar un par de ejemplos: un trabajador que deja de trabajar en una empresa extranjera y es empleado en una empresa local llevará consigo nuevos conocimientos adquiridos en la empresa extranjera que es más productiva. Una empresa local proveedora de otra extranjera será contagiada de la forma más eficiente y tecnológica de producir, o forzada a hacerlo.
  2. Los interesados pueden acceder a la base de datos en la siguiente Página Web: https://www.enterprisesurveys.org/) .
  3. La encuesta para el Perú, contiene un universo de 621 observaciones.

El Banco Mundial realiza encuestas a un número representativo de empresas en numerosos países en vías de desarrollo, con cuestionarios cuantiosos en preguntas que buscan identificar obstáculos a la productividad de las empresas, nacionales y extranjeras . Con el fin de ilustrar el problema al que nos enfrentamos, les presento el gráfico de abajo , construido en base a la encuesta para el Perú en el 2006.

Como se puede observar en el gráfico, en el Perú, la inadecuada educación de la fuerza de trabajo representa un obstáculo a las operaciones de las empresas, extranjeras y nacionales, en más de 72 %, yendo desde obstáculo moderado a muy grave. En realidad, el cuadro es algo similar al caso Latinoamericano, que por razones de espacio no lo he incluido.

Lo serio del tema está en lo siguiente. De acuerdo al Reporte de Desarrollo Mundial 2009, del Banco Mundial, el contenido tecnológico de las exportaciones peruanas en el año 2006 solo alcanzó el 2 % de todas las manufacturas exportadas. Para tener una idea, el de Bolivia fue 4, Chile 7, Ecuador 8, y Japón 22. Nuestro rezago queda claro no sólo respecto de un País desarrollado, Japón, que es conocido por todos, sino respecto de países vecinos. Se darán cuenta, entonces, que además de estar rezagados en contenido tecnológico en lo que producimos, nuestras empresas productoras de bienes con bajo contenido tecnológico no cuentan con una adecuada fuerza de trabajo. Nos salvaría si es que nuestras empresas en promedio usaran bastante tecnología y fuesen bastante eficientes en lo que hacen a nivel mundial (tal como Porter señala para el caso de Italia, que no es un bien de alta tecnología), aunque no necesariamente produzcan bienes de alta tecnologías como producto final. Pero ese es otro debate.    

Aunque no somos partícipes en ahondar en el diagnóstico, que son abundantes, sino en las propuestas, era necesario llamar la atención sobre la urgencia de pensar en serio en la mejora de nuestra educación (la buena noticia es que al menos todos los candidatos ya comprendieron el mensaje) para poder aprovechar lo siguiente.  

A nivel mundial se ha desencadenado una ola de análisis, publicaciones, etc., en torno al calentamiento global y las consecuencias graves que ya se están padeciendo , y ese es el tópico del Informe Mundial de Desarrollo del año 2010, dedicado al tema de la lucha contra el calentamiento global. ¿Cuál es la relación con nuestra educación? Se da el caso de que en dicho Informe, se hace un llamado a los países desarrollados, mayores emisores de partículas de carbono, a facilitar la transferencia de tecnología en aras de enfrentar globalmente el problema.

Discutir cómo se puede efectivizar esa transferencia es complejo y no lo puedo realizar en este corto espacio. El tema es que, de nosotros dependerá que sea una esporádica transferencia, en el caso que se dé, y sobre productos muy específicos, o que sea el trampolín para que en el futuro, quizá no muy cercano, podamos mejorar la matriz tecnológica de nuestra producción.  

La tarea no es sencilla. Tenemos demasiada ineficiencia acumulada y un odioso pacto de bajo nivel (frase acuñada hace unos años cuando se estudió la situación de la educación, salud y programas sociales en el país ). Sin embargo, el mejoramiento de nuestro recurso humano es una necesidad que no distingue religión ni partido político.

 

Nuestro País no es ajeno al problema en tanto ya es bastante seria la futura escasez de agua.

Un Nuevo Contrato Social para el Perú: ¿Cómo lograr un país más educado, saludable y solidario? Banco Mundial. Daniel Cotlear Editor, Perú, 2006.

 

*Sebastián Heredia Espinoza, Master en Políticas Públicas Internacionales, Universidad de Osaka, Japón

 

copyright © La piedra en el zapato - 2011

Todos los derechos reservados La piedra en el zapato.